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Editorial

¿Quién te quita lo bailado, pibe?

27 de Mayo - Ambicioso, talentoso y buscador de éxito. Siempre desde muy pequeño dio lo mejor de sí mismo para lograr sus objetivos, como cada persona en algún ámbito determinado de su vida. Joaquín Mattalia es símbolo de esfuerzo y dedicación a una carrera futbolística.

 Nació un 26/04/92 en Etruria, un pequeño pueblo localizado al sudeste de la provincia de Córdoba; a unos pocos kilómetros de Villa María. Hijo de Ricardo y Liliana. En el día de hoy defiende los tres palos y el buzo de arquero de Almirante Brown de Isidro Casanova, equipo que milita en la tercera categoría del fútbol local, la B metropolitana.

Desde muy pequeño supo que querría vivir de esto, por más que el camino no fuera fácil. Inició sus pasos en uno de los clubes de su pequeño pueblo: Talleres de Etruria; en el cual estuvo más de 10 años; jugando en las categorías inferiores. Posteriormente tuvo un fugaz paso por Renato Cesarini, de Rosario, aquí pudo seguir perfeccionándose a lo largo de una temporada. Pero la gran oportunidad llegó en el año 2007, son esos momentos en los que te das cuenta que todo sacrificio vale la pena. Boca Juniors había puesto los ojos sobre el joven arquero de tan solo 15 años. "-Fue algo único, no quería dejar pasar esa increíble chance que la vida me estaba dando. Me costó mucho dejar a la familia y amigos; pero sabía que algo así no se me iba a volver a dar. Me fui a vivir a la pensión del club y allí supe tener muchísimos amigos y compañeros. Mantengo una linda amistad con Leandro Marín, ya que casi llegamos juntos a Boca-". Admite él.

Los años fueron pasando y Joaquín iba logrando acomodarse al club, con destacadas actuaciones en las categorías inferiores, y a la ciudad de Buenos Aires en sí. De novena a octava, de octava a séptima, de séptima a sexta y así correlativamente... Mattalia se iba haciendo dueño del arco categoría tras categoría. La temporada del 2011 se acercaba, el joven arquero era notificado que comenzaría a entrenarse con el plantel de la reserva. El jugador lograba así, avanzar otro casillero en su corta carrera futbolística. Aun así; el fútbol y la vida suelen ser muy injustos. Pese a sus buenas actuaciones, Joaquín no logró poder debutar oficialmente en el equipo de la Rivera. Con un Agustín Orión consolidado como arquero titular e indiscutido y con Sebastián Sosa como alternativa; las posibilidades para los jóvenes arqueros De la cantera Xeneize eran casi nulas. Además con el transcurso de las temporadas fueron arribando arqueros con más trayectoria como Óscar Ustari y Guillermo Sara. Se veía claramente que ni la dirigencia ni los diferentes cuerpos técnicos que iban pasando x el banco de boca, no confiaba en su propia cantera. "-Mantenerse en Boca es algo muy difícil, uno cuando ya es un poco más grande busca continuidad y además poder atajar en primera-".

Y así fue, el 2016 recién comenzaba, y una nueva oportunidad tocaba sus puertas: la fragata de Casanova. Almirante Brown quería contar con los servicios del joven guardametas. Llegó para ser suplente de Pablo Migliore, otro experimentado, pero por distintos motivos el también ex boca abandonó el club a fines de ese año. Es así desde entonces que, Joaquín Mattalia se convirtió en el dueño del arco del "mirasol" y actualmente es una de las figuras del equipo, el cual se encuentra peleando por ascender a la B nacional.

Un poco triste pero es la realidad del fútbol argentino, en el cual un joven no puede demostrar su talento ya que algunos apellidos pesan más que la técnica individual. Pero, ¿quién le quita lo vivido a este chico? Los buenos recuerdos y las experiencias vividas son algo que seguramente jamás olvidara. Joaquín tiene el orgullo de poder decir que se formó en la cantera de uno de los clubes más importantes del país y del mundo.

Escrita por: Juan Manuel Ferreyra (https://twitter.com/Jmferreyra17)

por ContraGolpe