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Juegos Olimpicos

4 consagraciones, 4 contextos muy distintos

22 de Agosto - Finalizada una nueva edición de los Juegos Olímpicos, La Delegación Argentina logró cuatro medallas. A simple vista son cuatro preseas iguales, pero no lo son. Los contextos pre y post consagración y la recupercusión por cada uno de ellos en nuestra sociedad son muy pero muy diferentes.

Durante los Juegos Olímpicos de Río 2016, Argentina consiguió cuatro medallas: La de Paula Pareto, en judo; la de Juan Martín Del Potro, en tenis; La de Santiago Lange y Cecilia Carranza, en Yachting;  y la de Los Leones, en hockey; Fueron cuatro medallas obtenidas en cuatro contextos muy distintos teniendo en cuenta los siguientes factores: cómo llegaba cada uno, las expectativas puestas en cada uno de ellos por parte del público al comenzar los Juegos y la repercusión de la sociedad argentina tras las consagraciones.

La Primera que se adueñó del máximo objetivo fue Pareto. la judoca, de 30 años, venía de ser oro en los Panamericanos de Guadalajara 2011, medalla de plata en los Panamericanos de Toronto 2015 y campeona mundial en Kazajistán 2015. Todo esto en judo, una disciplina que, por lo menos hasta el momento, cuenta con muy poca difusión y con muy escaso conocimiento por parte de la gente.
Había expectativas por Pareto, a quien se la conoce más por nombre que por otra cosa. Por todo lo mencionado anteriormente, se la podía imaginar colgándose alguna medalla, sin embargo, y a pesar de haber llegado a lo más alto, aún no ha sido muy elogiada ni idolatrada como La Peque se merece.

Luego de Pareto, llegó la consagración de Juan Martín Del Potro. El tandilense vivió y vive una situación completamente diferente a la de la judoca. Las expectativas para con él eran muy bajas. Pensar "Nah, en tenis 0 chances tenemos", era prácticamente una tendencia marcada por la obviedad. Así, en este contexto, Delpo derrotó, en su primer partido, al número 1 del mundo y casi invencible Novak Djokovic, quien era, además, el favorito en todos los pronósticos. el apodado también La Torre de Tandil, de 28 años, venció al mejor los últimos tiempos, luego ganó tres duelos más y en semifinales derrotó a Rafa Nadal en otro encuentro heroico en el que el español lideraba las encuestas.
Por último, no pudo con Andy Murray en la final, pero Delpo marcó un antes y un después, su nombre está siendo coreado en todos lados y si alguien ya no lo idolatraba, ahora lo está volviendo a idolatrar más que nunca.

Consumada la medalla de plata de Del Potro, llegó el turno de Santiago Lange y Cecilia Carranza en Yachting (vela), quienes vivirían una situación similar a la de Paula Pareto. Una disciplina para nada conocida, con poquísimas expectativas e interés por parte de la gente, y en la que Argentina obtuvo una nueva medalla de oro de la mano de dos individuos totalmente desconocidos e ignorados. MUY pocos conocen la historia de Lange, quien hace tres años se curó de un cancer y quien vivió durante años en un barco ya que carecía de dinero para acceder a una vivenda y a las necesidades y servicios básicos.
La gente se hace eco de esta historia que, si no fuese por su consagración, desconocería por completo. Ahora es recordado, pero en un lapso de tiempo no muy lejano quedará en la memoria de todos pero por lo bajo, con poca repercusión como si todo le hubiese resultado fácil. ¿Por qué? por haber dejado a la Argentina en lo más alto en una disciplina que a muy pocos le importan.

Por último, y para igualar el récord de tres medallas doradas de Londres 1948, llegó a Río de Janeiro el primer puesto de Los Leones, el seleccionado de hockey dirigido técnicamente por Carlos Retegui.
Antes de los Juegos Olímpicos, serios candidatos al título; conocidos, calificados y (antes de los JJ OO) vistos como una de las mejores selecciones de hockey y como los que "seguro alguna medalla nos traen" debido a sus múltiples medallas en Juegos Panamericanos (oro en Toronto 2015) y su tercer puesto en el Mundial de La Haya, llevaron a la Argentina a lo más alto. 
Los hinchas, televidentes, fanáticos del fútbol y del deporte no los olvidarán, pero sí normalizarán que ellos sean uno de los mejores seleccionados sin reconocer o desmereciendo todo el trabajo realizado tanto antes como después de Río y de cualquier certamen.

Si uno ve lo que estos argentinos se calzaron, verá tres medallas de oro y una de plata. A simple vista serán medallas iguales, pero no lo son, porque los contextos pre y post consagración y, fundamentalmente, la repercusión en la sociedad argentina por lo conseguido son muy pero muy diferentes. 

Escrito por: Kevin Kupferberg (@KevinKup1)

por ContraGolpe